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Tumor
de Mama.
Estudios epidemiológicos han demostrado que el tumor de
mayor incidencia en hembras caninas, es el tumor de mamas. Si
bien suelen observarse con mayor frecuencia en las mamas inguinales
(posteriores), el examen clínico debe incluir la palpación
de todos los pares de glándulas mamarias, pezones y ganglios
regionales. Análisis de la secreción mamaria, en
el caso que existiera. La frecuencia indicada del examen clínico
es cada seis meses, en el período previo a entrar en celo
( entre 1 y dos meses). Los tumores de mama suelen observarse
en todas las razas, sin excepción, tanto puras como en
cruzas, animales jóvenes como adultas y gerontes, castradas
y enteras. Epidemiológicamente lo que varía es la
frecuencia (número de casos) en cada grupo mencionado.
En función de lo mencionado podemos afirmar que los tumores
de mamas se observan con mayor incidencia, en hembras enteras
adultas tanto caninas como felinas. |
Tumor
de Testículo.
En los machos caninos los tumores de testículo (seminomas,
de Sértoli y el de células intersticiales) suele
observarse con relativa frecuencia en animales adultos. Es por
lo tanto aconsejable que el examen clínico de rutina incluya
la observación, palpación de ambos testículos
para detectar cambio de tamaño, consistencia, sensibilidad
e incluso la ausencia de uno o ambos testículos. Cuando
el testículo no está presente en la bolsa escrotal,
se habla de un animal criptorquídeo. Estos pacientes corren
un alto riesgo puesto que el testículo retenido en cavidad
abdominal tiene un porcentaje muy elevado de desarrollar cáncer.
La detección precoz de la ausencia del testículo,
su localización y su posterior extracción evitan
la aparición del tumor. |
Linfoma.
Es el cáncer del sistema inmune de alta incidencia tanto
en caninos como en felinos. En el examen clínico de los
caninos (tanto hembras como machos de cualquier edad) suele detectarse
agrandamiento de uno o varios ganglios linfáticos de hasta
diez veces el tamaño normal, fríos e indoloros al
tacto. El paciente suele encontrarse en un principio en buen estado
general, sin otro síntoma. En los gatos el linfoma suele
afectar el aparato digestivo manifestando decaimiento, deterioro
general y una serie de síntomas inespecíficos. |
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Cáncer
de Vejiga.
Un tumor de relativa incidencia en caninos y de difícil
diagnóstico en un examen clínico de rutina por presentar
el paciente los mismos síntomas que una infección
de vejiga (cistitis). Esto motiva que se diagnostique cistitis
en primera instancia, que al no responder a los antibióticos
se investiga la presencia de cáncer. Para el mismo hace
falta un estudio de sedimento urinario (orina centrifugada y eliminado
el sobrenadante) en donde pueden observarse bajo microscopio células
tumorales. Este tumor está aparentemente muy relacionado
con el uso de productos pulguicidas sistémicos (gotitas,
pipetas), más por sus excipientes que por sus principios
activos. Se sabe que los bencenos, toluenos, xilenos y derivados
del petróleo son sustancias cancerígenas. |
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Cáncer
Oseo (Huesos).
En caninos de razas grandes (Ovejeros, Viejo Pastor Inglés)
y gigantes (Gran Danés) suele observarse cáncer
en los huesos largos (extremidades) que se manifiestan con claudicación
(renguera o manquera). Dentro de los tipos tumorales óseos
el más frecuente es el osteosarcoma, un tumor muy agresivo,
de crecimiento rápido y que al momento del diagnóstico
generalmente ha realizado metástasis (colonización
de células tumorales en otros órganos), como el
pulmón. |
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Cáncer
en la Cavidad Bucal.
Los tumores en cavidad bucal suelen ser frecuentes en animales
adultos y gerontes Suelen manifestarse con halitosis (mal aliento)
y ptialismo (salivación excesiva). El examen clínico
de rutina debe incluir la boca y sus anexos (glándulas
salivales). Los tumores que se observan en la cavidad oral son
de tipo histológico y evolución variada. Al igual
que todos los tumores el diagnóstico definitivo se realiza
por histopatología (biopsia). |
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